lunes, 13 de mayo de 2013

Szasz sobre la clasificación nosotáxica en psiquiatría







"The less a person understands another, the greater is his urge to classify him -in terms of nationality, religion, occupation, or psychiatric status. Intimate acquaintance with another person renders such classification quite unnecessary. Categorizing and classifying people is a means not of knowing them better, but of making sure that he will not know them too well. In short, classifying another person renders intimate acquaintance with him quite unnecessary - and impossible."

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"Cuanto menos una persona entienda a otra, mayor será la necesidad de clasificarla, ya sea según la nacionalidad, la religión, la ocupación, o el diagnóstico psiquiátrico. Sin embargo, un acercamiento íntimo y empático con esta persona haría a dicha clasificación bastante innecesaria. La categorización y clasificación de las personas es un medio no de conocerlas mejor, sino de asegurarse de que no se llegará a conocerlas muy bien. En resumen, la clasificación de otra persona hace al acercamiento íntimo a ella algo  innecesario, y hasta imposible."



Herejías 
(1976)

El fuego









EL FUEGO

En la esquina más distante del pampón
Se ha levantado el montículo
Nunca hemos sabido quién lo inicia
Pero otra vez
Se ha hinchado y
Cubierto de moscas y un día
Todos corremos a contemplar el fuego
Que con sus mudas lenguas rojas
Nos llama desde el ancestro
No hay ningún rito
Pero asistimos a la quema del basural
Con la seriedad de la infancia que
Presencia el tránsito asombroso
De la materia convirtiéndose en ceniza y
El olor a podredumbre en densa
Humareda que lentamente alcanzaba
Las estrellas
Era una hoguera enorme que ardía en las pupilas
Y en los cabellos y la piel el olor
Del humo iba de vuelta
Con nosotros al hogar
A su candelita de cocina a querosén que
Enlutaba de tizne la sala-cocina-comedor de mamá
Haciéndola renegar que
“Su papá es un muerto en vida”
Hasta la hora de irnos a dormir
Desde mi cama
Pensando que nunca sabríamos quién
Renovaba  el cerro de basura
Redivivo siempre sobre la ceniza muerta
Yo atisbaba insomne el postrer humo de
La hoguera al fondo
Del hueco de la ventana
Y el chirrido de la puerta de la calle
En medio de la alta noche
Me develó por fin el misterio:
Aterido, con una fétida bolsa negra en brazos
Era papá quien
Salía a inaugurar el túmulo.



LCruzado 



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domingo, 12 de mayo de 2013

Moviendo el avispero del DSM-5




(Fuente)


Revuelo ha causado la declaración de Tom Insel, director del Instituto Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos (NIMH) acerca de que la flamante 5ª edición del Manual de Clasificación de las Enfermedades Mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana (DSM, por sus siglas en inglés) no deberá ser más considerada como la "Biblia" de la psiquiatría sino a lo sumo como un "diccionario", que enumera y define una serie de etiquetas diagnósticas logradas meramente por consenso. El Dr. Insel ha informado que, a nivel de la instancia que encabeza, ven con desaliento que la clasificación DSM siga estableciéndose del modo descrito y que aspiran vivamente a que se alcance la clasificación de los trastornos mentales en base a sus respectivas etiologías, porque es lo que los pacientes merecen y no lo actual: una escueta descripción de síntomas sin más.

Para ello, y avizorando con optimismo los hallazgos de las investigaciones neurobiólogicas en los campos de la genética, la neurofisiología, la psicología cognitiva y la neuroimagenología, el NIMH propone la adopción de una matriz para estudiar y clasificar los trastornos mentales en base a los incipientes conocimientos de sus etiologías. Remarcan el hecho de que este conocimiento es aún precario pero plantean que no podrá progresarse en él si se sigue haciendo investigación en base a los criterios del DSM, es decir, asumiéndolos como el estándar de oro. A esta matriz propuesta se la ha denominado Criterios de Dominio para Investigación (Research Domain Criteria - RDoC) y es explícito que no se han diseñado para el diagnóstico clínico actual (vale revisar detenidamente el enlace y subenlaces).


(Fuente)


Distintas han sido las reacciones de la opinión especializada, desde aquellos que se regocijan viendo en esta noticia la supuesta acta de defunción de la clasificación norteamericana de los trastornos psiquiátricos, hipotética fuente de todos los males de la psiquiatría actual, hasta aquellos que ven en la propuesta del NIMH el prematuro nacimiento de un diagnóstico basado en sólo tentativos hallazgos neurobiológicos con el riesgo de "tratar" únicamente anomalías de laboratorio o de imágenes cerebrales. Ni lo uno ni lo otro, el psiquiatra crítico Duncan Double sorprendentemente es quien pone el comentario ponderado: "we should welcome NIMH re-orientating its research away from DSM categories. It may actually be progress if this means funding research on patients without relying on diagnostic criteria."

Sea bienvenido siempre el disenso, sobre todo si es meditado, concienzudo, y con miras a la apertura. Ya era aburridamente monocorde lo del DSM y sus criterios de cocina que esqueletizaban la práctica psiquiátrica, sobre todo en medios como el nuestro, muchas veces hoy rural provincia de la psiquiatría norteamericana. Como lo advierte cualquier residente en sus primeras semanas de formación -a despecho de que no se lo quieran decir explícitamente quienes abogan porque los criterios del DSM sean aprendidos de memoria-, lo que importa en principio es precisar fina y detenidamente los síntomas mentales de nuestros pacientes antes que desbarrar sobre si un paciente "cumple o no cumple criterios del DSM". Así lo grafica una cita de Berrios en un anónimo comentario a la nota de D. Double: "crucial moment of diagnosis is not really the putting of signs and symptoms together in some cluster or other but in the recognition of symptoms and signs. However old fashioned this claim may sound today, I firmly believe that there in lies the future of research in psychiatry and that it is only a matter of time before American Psychiatrists change their mind. Once they have done so, psychopathological research will become respectable and everyone will follow." 


(Fuente)



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ENLACE:

- Muy recomendable post  de Philip Thomas: Why Neuroscience Cannot Explain Madness en esta página igualmente valiosa de ser revisada: MAD IN AMERICA.


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domingo, 5 de mayo de 2013

Apología del chisme, las habladurías, las caras dobles y las máscaras...



"Sólo las mujeres y los médicos saben cuán necesaria
 y bienhechora a los hombres es la mentira."

A. France



El chisme - N. Rockwell



- "¿Cuanto no le debemos al chisme? Somos ingratos con él. ¿Quiénes sino los mismos usufructuarios -que somos todos- han denigrado al chisme? ¿Cuánto dejaríamos de saber si el chisme no sobreviviera a todas las denigraciones? ¿Quién no habrá recibido o emitido algún schisme? Sin embargo, ¿por qué hay una generalizada censura contra este medio de comunicación de masas?

- Sepamos, ante todo, de lo que estamos hablando. El verdadero significado de la palabra puede ser deducido de su etimología. Viene de schisma, es decir, separación, y ese origen nos orienta definitivamente. El chisme es algo que se dice para separar o enemistar a dos o más personas. En ese sentido no puede ser aprobado, de ninguna manera.(...)

- Etimológicamente, usted tiene razón; pero, lo que a unos separa (schisma), a otros uno. Un chisme que tiene como efecto la separación debería llamarse otra cosa, pongamos cisme; y algo que deslustra una reputación, ya no es chisme, sino maledicencia.

- Lo característico del chisme es el placer de contar algo que se supone verdadero; lo característico de la maledicencia es el placer de hacer daño, refiriendo faltas que sabemos que no son ciertas.

- Ahí estamos: "Lo característico del chisme es el placer de contar algo que se supone verdadero". ¿No tienen, pues, mucho de chismosos los historiadores, los periodistas, los biógrafos, los conversadores? No sé quién lo dijo, pero si no lo dijo nadie, yo lo digo: conversación sin chisme no es conversación."


 Silva-Tuesta M. Conversaciones con Seguín. Lima: Mosca Azul; 1979.






"Las habladurías son principalmente una forma de hablar que se produce entre amigos o conocidos. A menudo se trata de una charla sin importancia, de una conversación ociosa sobre otras personas que no forman parte de la conversación, o que versa sobre cuestiones relativamente triviales. (...) Dedicarse a las habladurías implica un cierto grado de familiaridad o intimidad entre los interlocutores. No es posible dedicarse a las habladurías con un completo desconocido o con alguien que uno considera un enemigo, ya que las habladurías presuponen un cierto grado de conocimiento sobre el asunto de que se habla y un determinado grado de confianza y confidencia. Entregarse a las habladurías es trasmitirse mutuas confidencias; implica tratar al otro como miembro del grupo propio, como alguien que nos resulta suficientemente cercano para saber que le interesará, y que se le podrá confiar, lo que se diga en una conversación informal de ese tipo. Las habladurías son una forma de comunicación que actúa como símbolo de intimidad. (...) Entregarse a las habladurías con otros es mostrar que uno los considera como suficientemente próximas, o suficientemente integradas en un grupo, como para iniciar con ellos una charla informal, (...) Las habladurías son también una actividad mediante la cual las normas y valores de los grupos pueden reafirmarse sin tener que expresarlos en forma explícita. (...) Además, a través de las habladurías, los individuos pueden expresar sus opiniones sobre los demás con un grado de franqueza que sería difícil de mantener en un escenario público, y por esta razón les capacita para emitir juicios sobre otras personas y para expresar sus puntos de vista de un modo que sortea los riesgos asociados  con la confrontación abierta."

Thompson JB. El escándalo político. Paidós; Barcelona: 2001.





Fuente: Andertoons

"La vida cotidiana nos presenta una realidad dual de la existencia humana: lo que somos en la interioridad y lo que aparentamos ser en el mundo social. Lo que somos en el fondo es la intimidad. La traducción de la intimidad al plano exterior es la máscara. Imaginemos la convivencia social sin el reconocimiento de sus límites y protocolos. Pensemos en un mundo donde todos conocen los pensamientos de todos, donde no hay parámetros. No cabría lugar para uno mismo y nos veríamos sumidos en la locura. Las avenidas necesitan de señales y semáforos para evitar el caos. (...) Para convivir necesitamos de la máscara.


(...) Si hiciéramos realidad la utopía de ser nosotros mismos ante los demás, tal y como somos en la intimidad, conoceríamos el derrumbe de nuestra humanidad. La humanidad necesita de forma (que es contraria al caos), nuestras instituciones y las relaciones sociales . No conozco una institución sin jerarquías, no he sabido de empresas sin organización. Desconozco una relación humana absolutamente sincera."



 y la búsqueda del yo interior. Rev Neuropsiquiatr. 1999; 62: 152-162.







Un hombre tiene tantos yos sociales como grupos distintos de personas cuya opinión le importa
-William James

"Que la mente humana no es una unidad , que no hay un solo conductor al volante, y que está constituida por múltiples subunidades es una idea ya veterana que ha sido repetida por muchos autores de muchas disciplinas, desde filósofos a psicólogos y científicos. (...) Bueno, pero vamos al grano...¿cuántos “subyós” tenemos? No está clara la respuesta pero sí sabemos que uno no es la respuesta correcta. 

Entrada: Mentes Múltiples, del 05.04.2013.





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Declaración de conflictos de interés: Ninguno que declarar, pero a que no se saben la última...


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Las monomanías de Esquirol & los monómanos de Géricault



jueves, 2 de mayo de 2013

Contra la "dimensionalidad" numerológica en Psiquiatría - G. Berrios







Honestamente, no es que uno posea la versación epistemológica y psicométrica para intentar asir en profundidad los conceptos que Berríos vierte en el reciente artículo suyo: "Is the concept of “dimension” applicable to psychiatric objects?" (World Psychiatry. 2013; 12: 76-78), pero no deja de ser estimulante leer sus conceptos que cuestionan la entronizada investigación cuantitativa y nomotética, llena de escalas y puntajes, sin duda necesaria, pero sin duda también sobrevalorada en desmedro de otros enfoques.

A partir de su concepción de que los síntomas psiquiátricos no son objetos naturales (como los perros, las nubes, los ríos o los átomos) ni abstractos (como la verdad, la sintaxis o la belleza) -puntos extremos adoptados por diferentes posturas en psiquiatría-, Berrios reclama la necesidad de replantear la posibilidad de "medir" dimensionalmente a dichos fenómenos, lo que le parece artificioso, y propone que lo que estamos haciendo en realidad es sutilmente parecido pero distinto: "Differentiating grading from measuring is essential. They are different mental operations and belong to different realms of knowledge. Grading is a form of evaluation and hence it accepts predicates such as fair, just, regular, consistent, benevolent, and so forth. Adjectives such as exact, reliable, valid, sensitive, specific, true, and the like cannot apply to it. Grading is always in the eye of the beholder, and the fact that some evaluators may be consistent in their evaluations (i.e., in attaching the same grading label to the same value or proportion) does not make grading into a form of measurement. Psychiatrists may want to use numbers as grading labels, but what they cannot do is perform mathematical operations on them."

No se refiere estrictamente Berríos a la perspectiva por la cual los síntomas psiquiátricos pueden entenderse como una continuidad desde la normalidad (dimensionalidad), en oposición a la perspectiva categórica, que confina a los síntomas psiquiátricos como objetos ajenos y perfectamente delimitados de la normalidad, sino a la cuantificación numerológica, con decimales y todo, que se hace de los objetos psiquiátricos:  "As they are, grading labels can, in fact, be useful in the description and management of mental symptoms. However, they are not quantifiable. Neither the number-labels attached to them can be treated as real quantities nor can the evaluated qualities be called “dimensions”. The same constraints apply to “mental disorders”. The fact that throughout history mental symptoms have been made to cluster up in particular ways does not make the resulting clusters less qualitative. Like the mental symptoms that constitute them, mental disorders can only be graded or evaluated."

A sopesar detenidamente la lectura (el verbo es sintomático, desde luego, ya que sugiere medición de peso) pues estamos demasiado acostumbrados a un elemento raigal del discurso de la modernidad: esto es, que si deseamos conocer algo sobre determinado ente, todo lo que necesitamos hacer es medirlo (con una cinta métrica o una sofisticada escala). Más que una declaración culminante, textos enjundiosos como los de Berríos, son un profícuo punto de partida y así son bienvenidos.


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ENLACES:

- Berrios GE, Marková IS. Is the concept of “dimension” applicable to psychiatric objects? World Psychiatry. 2013; 12: 76-78.

- Del recordado blog mentor nuestro Nietos de Kraepelin (e inactivo y añorado ahora) una pincelada reflexiva sobre Don Germán Berríos, digo, para atemperar el entusiasmo: http://nietosdekraepelin.blogspot.com/2010/02/not-so-ligth-reading-for-rest-of.html


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lunes, 29 de abril de 2013

Las leyes de Murphy en la investigación psicológica y psiquiátrica



Frenómetro de Lavery, 1907. 



Después de leer una entrada tan reveladora y clara como ésta: "La crisis de la investigación en Psicología" del imprescindible blog Evolución y Neurociencias, donde se revelan los complejos y ambiguos escenarios en que discurre la investigación psicológica - y no solamente la de este rubro, claro está-, es inevitable advertir lo parecido que el contundente epígrafe que encabeza la entrada resulta con las irónicas y pesimistas Leyes de Murphy, inclusive en base al epígrafe podría enunciarse un Postulado de Ioannidis que rece: "La mayor parte de la investigación publicada es falsa".

Es revelador, aunque la humorada reste la necesaria gravedad que merece el asunto, cuántas de las jocosas "reglas" o "principios" de Murphy parecen ser diseñadas ex-profeso para la investigación en los procelosos terrenos de las psicociencias; por lo tanto, sólo luego de leer la entrada antes recomendada se podrá pasar opcionalmente por las siguientes líneas, a manera de corolario liviano y zumbón:

 PRIMERA LEY DE GORDON:

- Si una investigación no merece la pena, tampoco merece la pena hacerla bien.

 LEY DE MURPHY SOBRE LA INVESTIGACIÓN:

- Las investigaciones que realice, sobre todo si son muchas, tenderán a apoyar sus teorías.

 LEY DE MAIER:

- Si los hechos no se ajustan a la teoría, tendrá que deshacerse de los hechos.

 COROLARIOS A ESTA LEY:

1. Cuanto más grande sea una teoría, mejor será.

2. El experimento se considerará un éxito si no más del 50% de los resultados obtenidos debe ser descartado para que concuerde con la teoría.

 LEY DE WILLIAMS Y HOLLAND:

- Si se reúnen suficientes datos, se puede demostrar cualquier cosa con ayuda de la estadística.

 LEY DE PEER:

- La solución de un problema cambia la naturaleza de ese problema.

 LEY DE HARVARD:

- En condiciones rigurosamente controladas de presión, temperatura, volumen, humedad y otras variables, el organismo actuará como le dé la gana.

 CUARTA LEY ACERCA DE LAS REVISIONES:

- Después de cuidadísimos y exactísimos análisis de una muestra, siempre resulta que no era representativa y no se puede aplicar al problema.

 LEY DE HERSH:

- La Bioquímica se expande hasta ocupar todo el espacio y tiempo disponibles en el campo editorial.

 LEY DE FETT SOBRE EL LABORATORIO:

- Nunca intente repetir un experimento que haya salido bien.

 LEY DE WYSZOWSKI:

 - Ningún experimento es reproducible.

 REGLA DE LA EXACTITUD:

- Cuando se está trabajando para encontrar la solución a un problema, siempre resulta de gran ayuda saber la respuesta.

 LEY DE YOUNG:

- Todos los grandes descubrimientos se hacen por error.

 COROLARIO A ESTA LEY:

- Cuanto mayor es la subvención económica, más tiempo hace falta para cometer el error.

 FACTOR DE INUTILIDAD:

- Ningún experimento es un fracaso absoluto. Siempre puede servir de ejemplo negativo.

[subcorolario nuestro: si es que se llega a publicar...]

 LEY DE PARKINSON SOBRE LA INVESTIGACIÓN MEDICA:

- Las investigaciones que tienen éxito atraen las mayores subvenciones, y esto imposibilita las posteriores investigaciones en ese campo.

 LEY DE TENENBAUN SOBRE LA REPLICABILIDAD:

- Los resultados más interesantes tienen lugar sólo una vez.

 PRINCIPIO DE BARR SOBRE LA INERCIA:

- Pedirle a un grupo de científicos que revisen sus teorías es lo mismo que pedirle a un grupo de policías que revisen la ley.

PRIMERA LEY DEL PROGRESO CIENTÍFICO:

- El avance de la ciencia se puede medir por la velocidad con que se acumulan las excepciones a las leyes anteriormente establecidas.

 COROLARIOS A ESTA LEY:

1. Las excepciones son siempre más numerosas que las reglas.

2. Siempre hay excepciones para las excepciones establecidas.

3. Cuando se llegan a dominar las excepciones, nadie recuerda a que regla corresponden.

LEY DE FELSON:

- Robar ideas a una persona es plagio. Robárselas a muchas es investigación.

 LEY DE PARKINSON:

- El progreso de la ciencia es inversamente proporcional al número de revistas especializadas que se publican.




(Tomado de Bloch A. Ley de Murphy y otras razones
 porque las cosas salen mal. México: Diana; 1985.)

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martes, 23 de abril de 2013

Semblanza de Germán E. Berríos



Germán Elías Berríos Marca
(Tacna, PERÚ, 1940)


Germán E. Berríos, uno de los más connotados y conspícuos psiquiatras de la escena mundial, es peruano de nacimiento y específicamente de una provincia al extremo sur de nuestro país, la ciudad heroica de Tacna.

Aunque geográficamente distante pues emigró hace muchos años a Inglaterra donde se desempeña como laureado docente en la Universidad de Cambridge, la amplitud de su sabio magisterio es cercana a todos, así, visita constantemente nuestro país y otras repúblicas latinoamericanas -en una universidad colombiana hay inclusive una cátedra que lleva su nombre- y su palmarés, luengo y frondoso, él lo circunscribe elegantemente a sus cuatro doctorados honoris causa: de la Universidad de Barcelona, de Buenos Aires, de Heidelberg y de la Universidad de San Marcos en Lima, su alma mater y la más antigua de Sudamérica, que lo invistió oportuna y merecidamente con dicho honor. Allí él cursó en su juventud simultáneamente las carreras profesionales de medicina y filosofía, en temprana muestra de su vocación abarcativa y de sus elevadas expectativas y exigencias sobre sí mismo...

La distancia física tampoco es óbice para la prontitud con que Don Germán responde los correos que se le dirigen solicitándole copia de alguno de sus enjundiosos y numerosos artículos científicos, a diferencia de tantos otros que se mantienen mutistas por desinterés o cualquier otra causa: en el caso de Don Germán, a vuelta de pocas horas uno puede recibir la rápida y positiva respuesta de su correo: geb11@cam.ac.uk

Comentar la dimensión de la obra de Berríos excede la capacidad de este sencillo blog (para ello adjuntamos valiosos enlaces al final), pero cualquier psiquiatra que se haya animado a ir más allá del patio trasero del DSM y la psicofarmacología, habrá sabido atesorar en toda su dimensión la vasta y versada producción suya, que abarca las raíces conceptuales, históricas y epistemológicas de la labor psiquiátrica, de modo que nuestra praxis sea realmente consciente de su derrotero, de sus orígenes y circunstancias, de sus conflictos raigales y su complejidad, es decir, mucho más que la psiquiatría inculta y casi iletrada a la que usualmente nos hemos resignado.

Rescatamos del archivo de la Revista de Neuro-Psiquiatría (RNP)  una semblanza sobre Germán E. Berríos de la pluma de Guido Mazzotti, recordado psiquiatra que habitó entre nosotros y fuera uno de los dinámicos animadores de la investigación en nuestro campo y pundonoroso editor de nuestra RNP (a quien dedicaremos una merecida entrada lo antes posible) y que lamentablemente falleció tan joven, con tanto aún por brindar pero habiéndonos ya dado mucho.

En la breve semblanza de Berríos se recoge aquella famosa anécdota sobre las dos tesis que debió elaborar para su obtener su título de médico, corroborando aquello de que nadie es profeta en su tierra. Para fructificar su talento, tuvo pues que hacerse cosmopolita Don Germán. En la presentación de la monumental "Historia de los síntomas de los trastornos mentales",  Héctor Pérez-Rincón califica a Berríos, el autor, como verdadero "monstruo", pues una acepción que el DRAE señala de este vocablo es "cosa excesivamente grande o extraordinaria en cualquier línea." Y sin duda que lo es Don Germán, humano y monstruo, y peruano por demás.


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ENLACES:

- Mazzotti G. Germán E. Berríos. Rev Neuropsiquiatr 1996; 59: 69-71.

- Fuentenebro de Diego F. Crítica de la razón psicopatológica. La obra de GE Berrios. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. 1995; 15: 513-526.

- Berrios GE. Heidelberg y Cambridge: historia de dos departamentos universitarios. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría. 2000; 20: 319-330.


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